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“El darse cuenta"
qué es y para qué sirve (Parte I)
Este documento fue creado como apoyo teórico del curso “El darse cuenta (I)” impartido en la formación de terapia Gestalt de la escuela “Gestalt Girona”. El tema, que en este caso desarrollamos centrándolo en la terapia, es perfectamente aplicable a la intervención social y la supervisión y, en general, a cualquier proceso de acompañamiento a las personas, ya que por su importancia central define un posicionamiento para la intervención. Dada la extensión del artículo, lo publicaremos en dos partes.
El tema que tratamos aquí es quizás el más central de la terapia Gestalt: El “darse cuenta”, “tomar consciencia” o, como lo nombra Claudio Naranjo, “percatarse”. Tanto es así que a esta terapia se la ha llamado también “terapia del darse cuenta”. Por su bastedad y profundidad, lleva a la Gestalt a traspasar el marco de la práctica terapéutica, para catapultarla a la categoría de filosofía y estilo de vida. Así mismo, la convierte en una práctica cotidiana de lo que, a través de su profundización, puede ser una vía de desarrollo humano permanente e iniciación a la espiritualidad.
Llevaremos a cabo aquí, de forma breve, un primer acercamiento al darse cuenta (a partir de ahora D.C.) que nos permita llegar a la captación de su importancia, abrirnos a la comprensión de su significado, adentrarnos en sus tipos y formas y comprender su función en el proceso de acompañamiento terapéutico.
«SER TERAPEUTA ES SER UNO MISMO»
De esta forma sencilla y rotunda definía F. Perls con una sola frase el posicionamiento de la Gestalt. ¿Y qué es eso de ser uno mismo?
Con la misma claridad y sencillez radical, Perls nos da las claves:
Ser es igual a:
-
Estar aquí y ahora
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Estar consciente
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Ser responsable.